Algunas noches ya he dormido sin que su cuerpo me suspirase la nuca (anatomía clara a mi derecha, hipnotizada en su mutismo, dormida toda ella mientras la estremece un temporal marino a la vez que nada justo al lado de la sirena que ella no sabe que es ella misma).
Frases, escritos que conviven jugando al póker, o al menos sobreviven cuando nadie coloca el revólver sobre la mesa.
viernes, 2 de enero de 2015
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