Entre los dedos tiene la seda. Cómo quieren alcanzarla las adormideras. Y entre los dedos el puñal microscópico de plata, el hilo como una estela atraviesa herida la tela. Sentada blanca en la escalera cose. Cancioncilla. La niña de nieve y de carbón de brasa está cosiendo. Sus dedos son a la calma de la tarde acariciando y escarbando. El eje del mundo de las batallas. Por no poder no puede más. Cansada al fin, espera al sol guardado en los espacios, y deja caer, tendiéndose, los brazos.
Frases, escritos que conviven jugando al póker, o al menos sobreviven cuando nadie coloca el revólver sobre la mesa.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Hoy llueve todo el cielo. Un gran espacio, una hecatombe de gotas y ráfagas de calderos de agua y color gris se ha hecho propietaria del mu...
-
Cuando las margaritas y los búhos habitaban la tierra junto a los dinosaurios, hace más de cuatrocientos años, los bosques, las esquinas má...
-
ESCRITO PARA UNA OBRA DE OLGA APARICIO Formas de ser mujer existen en la Tierra tantas como mujeres o, por lo menos, entre mil y dos mil....
-
Quietecita se quedó esperándole, mirando al oeste donde fue en busca de fortuna (eso dijo) (si la fortuna ya la tenía con ella ¿para qué se...
No hay comentarios:
Publicar un comentario