Dormir sin el escándalo tembloroso de un cuerpo a la derecha, a la izquierda, al alcance de un brazo a la etapa de un metro, una nuca sin cuello sobre la que emitir aliento, es darse cuenta confusa del interior de la boca, sentir la lengua en abundancia, morder la carne azul de las mejillas (sogas o cables las piernas, maromas los brazos).
Dormir sin el escándalo de un cuerpo al flanco es un silencio, es un trueno,
del que dan cuenta y son testigos las almohadas vacías, la paz excesiva de las sábanas.
Frases, escritos que conviven jugando al póker, o al menos sobreviven cuando nadie coloca el revólver sobre la mesa.
sábado, 29 de noviembre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Hoy llueve todo el cielo. Un gran espacio, una hecatombe de gotas y ráfagas de calderos de agua y color gris se ha hecho propietaria del mu...
-
Quietecita se quedó esperándole, mirando al oeste donde fue en busca de fortuna (eso dijo) (si la fortuna ya la tenía con ella ¿para qué se...
-
ESCRITO PARA UNA OBRA DE OLGA APARICIO Formas de ser mujer existen en la Tierra tantas como mujeres o, por lo menos, entre mil y dos mil....
-
Cuando se nos desdobla la imagen (amor mío después de tantos años) al moverse la tierra por motivos que sólo la sismología conoce, yo sigo ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario