Frases, escritos que conviven jugando al póker, o al menos sobreviven cuando nadie coloca el revólver sobre la mesa.
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jueves, 12 de febrero de 2015
Era tan hermosa aquella pieza, aquélla balada, esa cadencia de voces y escalas que cuando entró, al abrirse la ventana, se estampó en la pared y se quedó esculpida allí para siempre.
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